Paola Behetti Belhot (*)
A poesia existe nos fatos.
Oswald de Andrade, Pau Brasil, 1924.
Si eyos se levam lo que facemo
purqué nou podemo trasé lo que eyos fasen.
Fabián Severo, Noite nu norte, 2010.
Las particularidades de los diferentes textos escritos por analizantes de J. Lacan sobre sus experiencias de análisis, pueden llevarnos a transitar por un paisaje africano en el que un agrónomo se encarga de volver más eficiente un cultivo de arroz mientras posterga su deseo de estudiar medicina por temor a la locura… hasta un cuarto repleto de archivos en una biblioteca en París, donde laten unos cuadernitos escritos a dos tintas, roja y azul, en los cuales una monja dominica registró fragmentariamente sus sesiones de análisis con Lacan[i].
Un escenario muy distinto aunque no menos exótico, encontramos en la novela O papagaio e o doutor, escrita en portugués en 1991, por la brasileña Betty Milan, quien se analizó durante los años setenta con Lacan. Este libro baliza el inicio de un periplo de más de treinta años de varias versiones, un cambio de género literario transformándose en pieza de teatro, traducciones directas e indirectas al francés, al inglés, al español, un texto llamado de testimonio, hasta la reciente reescritura directamente en francés – efecto de una película realizada en Estados Unidos- en la que incluso modifica el título. Este conjunto configura una excepción a la suerte que corrieron otros textos inspirados en experiencias de análisis, como el de Gerard Haddad, Jean-Guy Godin, o Pierre Rey, entre otros. Hay dos rasgos excepcionales —en el sentido de lo que se aparta de la regla que define a un conjunto— que han motivado mi interés por los textos de B. Milan. La particularidad que emerge de la cantidad de versiones producidas en el tiempo, que permite acentuar aspectos diferentes, y, por otra parte. la dimensión creativa y poética del entrelenguas, por la operación de transposición, y traducción efectuada; escribe en portugués de Brasil una experiencia vivida en francés. Resuena aquí la orientación de B. Cassin (2019) cuando afirma que las diferentes lenguas producen mundos diferentes, de los cuales ellas son a la vez causa y efecto, y que intentar comunicar estos mundos es inquietar a las lenguas entre sí. Guiada por esta inquietud, señalaré una serie de indicios o huellas del movimiento antropófago que caracterizó la modalidad de asimilación moderna de la cultura europea en Brasil, y que es posible localizar en la primera edición de la novela.
Deglución crítica
El poeta, ensayista y dramaturgo Oswald de Andrade es el autor de los dos manifiestos modernistas más importantes, el Manifesto da Poesia Pau-Brasil y el Manifesto Antropófago, así como del primer libro de poemas del modernismo brasileño, Pau-Brasil. El Manifiesto antropófago de 1928 introdujo a Freud y su descubrimiento en la cultura brasileña de la mano de Tótem y tabú, y en serie con múltiples influencias, que van desde el surrealismo de Bretón, a la discusión sobre lo salvaje en Rousseau, o al Manifeste Cannibale de Picabia, entre otros. La antropofagia se erige como un concepto inédito y con raíces en la particular historia brasileña. Se trata de un movimiento de vanguardia que no fue solamente estético, sino social, que evidenció críticamente las contradicciones entre la cultura amerindia y africana, por un lado, y la latina, de herencia cultural europea por otro, ambas son bases de la cultura brasileña. La construcción del imaginario llamado brasilidade refiere a los mecanismos simbólicos que han conformado la identidad brasileña, a finales del siglo XIX, y durante las primeras décadas del siglo XX, como producto de la ruptura de un orden colonial, promoviendo un cambio cultural contrario a un régimen oligárquico dominante. Asistimos a un proceso de diferenciación y de constitución material y simbólica, y el libro de poesía Pau Brasil de Oswald de Andrade, como la pintura Abaporu [ii] de Tarsila do Amaral resultan íconos de este movimiento que se proponía deglutir críticamente la cultura extranjera y adaptarla al Brasil. Pau Brasil busca la ruptura con la valorización de lo importado al punto de intervenir, incluso profanar, la bandera del país cuyo dibujo en la tapa del libro, realizado por Tarsila do Amaral, sustituye la inscripción “ordem e progresso” por Pau Brasil.
Si pretendiésemos ilustrar gráficamente el contexto de este movimiento, alcanzaría detenerse en la descripción de la ciudad de São Paulo en crecimiento vertiginoso narrada por Claude Levi-Strauss en Tristes trópicos cuando relata su arribo en 1935, para participar de la misión francesa que se hizo presente, en la fundación de la Universidad de San Pablo. Asombrado por la celeridad de las construcciones arquitectónicas que no permitían siquiera trazar un mapa de la ciudad de una semana a la siguiente, donde racismo y xenofobia impregnan la vida cotidiana de sus habitantes, la mano alzada de la estatua de Augusto en shorts —realizada por la colonia italiana— es un signo que se lee como “Allí vive Carlitos”, antiguo ministro y actual político influyente (Levi-Strauss, 1988, p. 104).
La narradora protagonista de O papagaio e ou doutor se llama Seriema [iii], oriunda de Açu, un país imaginario de América. El Dr. Xan fue su analista, y ella se separó de él sin poder desligarse, entonces precisa saber por qué, y para eso rememora el análisis y la historia de sus ancestros, llamados “turcos”[iv], aunque eran inmigrantes libaneses, de finales del siglo XIX. En cada capítulo encontramos una trama que enlaza el recuerdo de características o episodios vividos por los ancestros de la protagonista son lo que va aconteciendo en la transferencia analítica. La novela entreteje estos dos niveles. Seriema busca al Dr. Xan para entregarle una carta con una solicitud de los colegas de Açú, le piden que envíe a un discípulo suyo “que enseñe su arte”. Fantasea con contarle que la han expulsado de una “multinacional del psicoanálisis con sede en Inglaterra”, y que el Dr. Xan le relata su expulsión de la IPA. Así, asocia su experiencia de migración con la historia de sus ancestros.
Además, Seriema se caracteriza por su irreverencia, dice lo que piensa, se despacha. Narra el pasado haciendo una sátira del presente, critica a las élites de su tierra natal, los “papagayos rubios”. Ella va al análisis para dejar de ser un papagayo, que repite, que imita lo “blanco, rubio y civilizado”. En Pau Brasil se lee un manifiesto sobre el portugués de Brasil: “A língua sem arcaísmos, sem erudição. Natural e neológica. A contribuição milionária de todos os erros. Como falamos. Como somos.”. En las primeras líneas del Manifiesto antropofágo se lee: “Tupi, or not tupi: that is the question”, mientras que Seriema hace jugar con la homofonía en diferentes momentos de la siguiente manera: “tupí or not to be”[v]. La protagonista se identifica con este movimiento, se descubre brasileña a partir de su propia experiencia de inmigración, y no ya la de sus ancestros.
Haciendo hablar a una imagen
Como sabemos, la noción de paradigma indiciario derivada de los trabajos realizados por Morelli a finales del siglo XIX para atribuir la originalidad de una obra a un pintor, fue retomada por Freud [vi], y puede apreciarse claramente en su procedimiento “clínico” frente a la estatua del Moisés de Miguel Ángel, lo que le permite obtener ciertos resultados o conjeturas siguiendo la pista de detalles secundarios, o aparentemente menos trascendentes. Es desde esta perspectiva que me propuse abordar los detalles paratextuales de la novela, y uno muy relevante resulta de la imagen que aparece únicamente en la contratapa de esta primera edición. Se trata de una pintura [vii] en la que se representa a dos personajes. Supongamos que en la escena se trata de analista y analizante. Ambas figuras estarían “fantaseadas”, lo que en portugués significa, disfrazadas de carnaval. El término “fantasía” a secas, se utiliza en portugués de Brasil para nombrar los disfraces de carnaval, “estar fantaseado” equivale a decir estar disfrazado de carnaval [viii].
Cuando Betty Milan regresa a Brasil a finales de los setenta, se propone investigar con otros psicoanalistas la cultura del carnaval, en el marco del Colégio Freudiano do Río de Janeiro, una asociación que fundó con Magno Machado Diaz en 1975, para la difusión de la teoría lacaniana[ix]. De esa investigación sobre las escolas de samba, en 1988, publica Os bastidores do Carnaval. Es allí que se indaga la cultura do brincar. Como el humor para los ingleses o el derecho para los franceses. “Brincar” es un término que comúnmente se utiliza para decir, “jugar”, “saltar”, un “brinquedo” es un juguete de niños, pero también puede tener una connotación sexual.
El año pasado se cumplieron 100 años de la Semana del Arte Moderno de Brasil, 1922, en São Paulo. En el marco del homenaje tuvieron lugar las Jornadas Antropofagia revisitada en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, y se presentó una edición argentina de la novela Macunaíma, el héroe sin ningún carácter, del poeta y narrador vanguardista Mário de Andrade [x] (São Paulo, 1893-1945). Es una pieza clave de la literatura brasileña del siglo XX, en la cual “a través del personaje de la rapsodia” se relevan las leyendas y mitos amazónicos de los tupí-guaraní, rituales afrobrasileños, y creencias populares occidentalizadas relatadas con tono picaresco, de brincadeira. El autor construye un héroe transculturizado y “desgeografizado”. En esta obra se utiliza el término “brincar” para decir “coger”. La protagonista de O papagaio e o doutor tiene algunos rasgos de Macunaíma: poco sentimiento de culpa, se ríe de sí misma y de los otros. Seriema no muere al final de la novela, sino que sale de la escena, transformada, gustándole ser brasileña, mestiza y mujer.
En el momento en que se publicó la novela, los psicoanalistas de Río de Janeiro estaban tratando de difundir el psicoanálisis lacaniano a través de la prensa, pues en ese momento otras vías -como la universidad -se encontraban cerradas. De ahí viene la “brincadeira”, la burla, de un periodista respecto a las publicaciones en la prensa escrita, él dirá: Lacan can can. Sin embargo, Betty Milan lo toma y reivindica, en lugar de ofenderse, o tomarlo como agravio. Lacan can can, podría leerse como la forma de reivindicar la cultura do brincar en el interior del psicoanálisis.

El analizante lleva una túnica griega, que es posible relacionar con la lectura de El Banquete de Platón que realiza Lacan, para trabajar la transferencia en los años 60. Sin embargo, la referencia a la erótica griega contrastará con el detalle de la corbata y lo que parece un lança-perfume. Por su parte, el analista está “fantaseado” con características de torero, mantillas españolas y un gorro al estilo de un Pierrot, personaje del carnaval veneciano. La mirada depuesta del analista, y su rostro andrógino, no solo transmiten cierto dominio, soberbia, distancia, sino una espiritualidad un tanto diabólica. Toda la composición lleva la marca de la antropofagia. Un último detalle surge si arriesgamos una lectura de la imagen al modo de las imágenes de un sueño, es decir como una escritura en imágenes que convoca la transliteración. No será sin experimentar cierta sorpresa ante el desplazamiento, en la novela se trata siempre de un papagayo, a veces encontramos “loro” para aludir a la capacidad de imitar sonidos, pero nunca se menciona un tucán, incluso en ninguna de las versiones de la novela hay referencia a un tucán. No podría escribirse “toucano”, en portugués, sino “toucan” en francés. Es así que “Toucan” resuena en cierta homofonía con Lacan, también en francés. Toucan, [tout comme], Lacan. ¿Cuál es la lengua en que se lee una imagen? Una sin idioma, lalangua. ¿Es posible pensar que en esta primera edición de la novela ya se cifraba un punto de “basta” al periplo, que cumplió 32 años en mayo del 2023?
Referencias bibliográficas
Cassin, B. (2019). Elogio de la traducción. Contrariar el universal. Buenos Aires. Cuenco de Plata.
De Andrade, M. [(1928) 2022]. Macunaíma, El héroe sin ningún carácter. Trad. Julieta Benedetto. Bs. As. Mansalva.
Levi-Strauss, C. (1988). Tristes trópicos. Buenos Aires. Paidós.
Milan, B. (1991). O papagaio e o doutor. São Paulo. Edições Siciliano.
Milan, B. (1996). Le perroquet et le docteur. Paris. Éditions de l’Aube.
Milan, B. (1998). El loro y el doctor. Buenos Aires. Homo Sapiens.
Milan, B. (1998). O papagaio e o doutor. Rio de Janeiro. Editora Record.
Milan, B. (2021). Lacan aún. Buenos Aires. Letraducciones.
Milan, B. (2021). Pourquoi Lacan. Toulouse. Érès.
Milan, B. (2023). Le perroquet de Lacan, en Adieu Lacan, 2023. Paris. Érès.
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(*) Este texto fue publicado en el libro «Psicoanálisis a cielo abierto» organizado por el colectivo Psicoanálisis a la calle (Montevideo, 2024, pp.35-43), es parte de un trabajo más amplio realizado inicialmente en el proyecto La Factoría (2022-2023) y presentado en diferentes actividades de la École lacanienne de psychanalyse. Agradezco especialmente el interés y los aportes de Ginette Barrantes, Paulo Sérgio de Souza Jr., Jorge Baños Orellana, Virginia Vogliotti, Roberto Saban, Helga Fernández y Marie-Claude Thomas.
[i] En el primer ejemplo nos referimos a Gerard Haddad, y en el segundo a Marie e la Trinité.
[ii] En tupí, aba es “hombre”, pora es “gente” y ú “comer”: “hombre que come gente”.
[iii] Es el nombre de un ave brasileña, de la familia Cariamindae, parecida a una grulla.
[iv] Los libaneses de finales del siglo XIX eran llamados de esa manera porque huyendo del imperio turco-otomano, migraban a otros países, como Brasil, con pasaporte turco.
[v] Los tupí son un pueblo originario de Brasil, el tupí-guaraní es la lengua que hablaban.
[vi] También por Warburg y Benjamin. Es posible encontrar su desarrollo en los textos de Carlo Ginzburg, Mitos, emblemas e indicios (1986) o El hilo y las huellas (2006).
[vii] Sin título. Obra de Denisse Milan, hermana de la autora y reconocida artista plástica.
[viii] También es el nombre del vestido en sí mismo, por ejemplo “uma fantasia de Batman” es un disfraz de Batman.
[ix] Con Joãozinho Trinta, artista y director de escolas, y el primero en elaborar vestuarios con materiales reciclables, surge como noción, la cultura do brincar, que muestra el lugar de esta acción para un brasileño/a.
[x] Macunaíma, o herói sem nenhum caráter fue escrita en 1926 y publicada por primera vez en 1928. El significado del nombre del héroe en tupí es “El gran mal” (maku: mal y el sufijo aumentativo ima, grande) y que desconociendo los misioneros lo usaron para traducir a Dios en lengua tupi en los textos de catecismo.
